“Una palabra puede romper una negociación o abrir una puerta en negocios, política y vida privada”, dice Campo Vidal al presentar su libro Eres lo que comunicas

 

 

De palabras, silencio, emoción y escucha ha hablado Manuel Campo Vidal en la presentación de su último libro, “Eres lo que comunicas” (RBA), empezando por la advertencia de que “vivimos en una sociedad que no da el valor adecuado al poder de la palabra” ni “al contrapoder del silencio, de la escucha”. “El nivel de comunicación es bastante bajo en un país como España y también, en general, en el mundo latino. Eso no quiere decir que no haya brillantísimas excepciones en cualquier lugar de las que podemos aprender y en las que podemos fijarnos y tomar como referencia para seguir progresando en Comunicación”, explica Campo Vidal en referencia al problema comunicativo que hay en la sociedad española. Manuel Campo Vidal, periodista y profesor de Comunicación, ha presentado su último libro “Eres lo que comunicas”, editado por RBA, en la sede académica de Next International Business School. El acto contó con la intervención de Pepa Fernández, directora del programa de RNE “No es un día cualquiera” y el artista Jorge Ruiz, intérprete del grupo “Maldita Nerea. Todos los intervinientes insistieron en reclamar el valor de la escucha para una buena comunicación, advirtiendo que “vivimos en una sociedad que no da el valor adecuado al poder de la palabra”.

Manuel Campo Vidal a lo largo de su libro centra el mensaje en una tesis, que da título al libro, “Eres lo que comunicas”, y por eso, en este libro de RBA se identifican, se describen y articulan las claves para conseguir la excelencia comunicativa: la palabra y su poder, el valor del silencio, la escucha imprescindible y el impacto de la emoción.

Manuel Campo Vidal: “Todo comportamiento humano es una forma de comunicación”

En una intervención ilustrada con numerosos casos prácticos, el periodista señaló que “una sola palabra puede romper una negociación o abrir una puerta, en los negocios, en la política y en la vida privada”. Recordó, en este sentido, las difíciles gestiones diplomáticas que siguieron al golpe de Estado de Pinochet en Chile (1973) para sacar del país a la hermana del presidente Salvador Allende. En aquella ocasión el entonces presidente Felipe González y el Nobel de Literatura Gabriel García Márquez pidieron la mediación del general panameño, Omar Torrijos, para que el general Pinochet la liberara. Pero la misión tropezó una y otra vez con la firme negativa del militar chileno, hasta que Torrijos recurrió a una “llave dialéctica”: “¡General Pinochet, te pido este favor de dictador a dictador!”. El recurso del “lenguaje de familiaridad” funcionó. Pinochet accedió a la liberación de la hermana de Allende.

Jorge Ruiz: “La escucha no es un deporte habitual, porque no somos escuchados de pequeños”

Tras lamentar que “no seamos adiestrados en el arte de comunicar”, el músico de Maldita Nerea, Jorge Ruiz, dijo que había escrito una canción sobre la escucha, que “no es un deporte habitual porque no somos escuchados de pequeños”. Solo “nos enseñan a leer, a escribir”, a ser “receptores y emisores por escrito”, manifestó para lanzar varias preguntas al público asistente: ¿Por qué solo importa el mensaje de fuera y no el que el niño tiene que decirle al universo? ¿Cómo es posible que no escuchemos? ¿Por qué no somos escuchados?

Jorge Ruiz, logopeda y maestro en audición y lenguaje, preguntó quién cuenta el relato, cuándo y cómo en la era de internet y de qué forma se afronta el nuevo desafío en las facultades de Periodismo. “La gran diferencia de la Universidad española y latina, en general, es que aquí todo es enormemente teórico, ni siquiera hay exámenes orales”.

Pepa Fernández: “Para comunicar hay que saber leer, escribir, hablar y escuchar, la gente que lee mucho, habla bien”

Pepa Fernández se declaró “una gran convencida de la escucha”, para subrayar que saber escuchar es fundamental en la buena comunicación. En este sentido, señaló que “nosotros somos el único programa de radio que tiene escuchantes”, cuya defensa “me ha costado algunos linchamientos mediáticos”. Más adelante, la presentadora insistió en la necesidad de diferenciar entre las acciones de oir y escuchar. “A mí me indigna que grandes escritores confundan el significado de oir con el de escuchar, a pesar de que hay una diferencia muy relevante que, si no entendemos, puede hacernos perder una parte importante de la información”, apuntó. En su opinión, para comunicar hay que saber leer, escribir, hablar y escuchar, “la gente que lee mucho, habla bien”.

Sobre la falta de escucha, Manuel Campo Vidal indicó que “se utiliza como un arma arrojadiza”, puntualizando que “los políticos no escuchan, como tampoco escuchan los periodistas”. El lema de Obama “yes, we can” salió de la escucha, añadió el periodista, porque el presidente se lo escuchó decir a una mujer que le saludó a la puerta de una iglesia.

Tras la referencia a Obama, Pepa Fernández preguntó a Campo Vidal cómo es posible que el presidente Trump salga indemne de todos los “tropiezos comunicativos que perpetra”. Su agresiva forma de comunicar le funciona, respondió, porque “habla a un público muy determinado, a los indignados de América, a los que han perdido el trabajo”, recordando que hay un malestar por la globalización y por el cambio de sociedad más profundo de lo que sabemos. “En la rabia, en la indignación por los efectos de la globalización, se acepta un determinado lenguaje que rompe todos los códigos”.

Campo Vidal resaltó la importancia de la comunicación en la política: “Hay líderes que pronuncian discursos y comunican, pero no emocionan” y hacen retroceder “su condición de líder”. Ahí está el poder de la emoción y el contrapoder de la escucha: “La escucha permite centrar mejor la comunicación y ser más precisos en la palabra”.

Como recomienda en su libro, Manuel Campo Vidal invitó a los asistentes a que
hablen “con humildad y no con arrogancia”. Por su parte, Pepa Fernández destacó cuatro de los diez “mandamientos” que el periodista menciona en su libro “Eres lo que comunicas”: “Abrazarás la humildad y abominarás de la arrogancia; sentirás y harás sentir emociones; construirás un entorno leal, honesto y crítico; no confundirás lo local con lo global y respetarás los micrófonos como a tu madre. O más”. Manuel Campo Vidal confesó estar últimamente más preocupado por “la combinación del poder de la palabra con el contrapoder del silencio y, desde luego, por el poder de la emoción en la comunicación”.