Recuperar la dignidad de trabajadores invisibles y pobres: sanitarios, limpiadoras, cajeras, cuidadoras, transportistas…

 

Martin Luther King pidió al mundo, durante la huelga de trabajadores sanitarios de 1968, la necesidad de recuperar la dignidad inherente a todo trabajo. 52 años después la pandemia del coronavirus ha vuelto a destapar “la función siempre esencial, y en ocasiones épica, de los héroes que trabajan en esta pandemia”, dice el director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

“Son personas por lo general invisibles, ignoradas, infravaloradas, incluso ninguneadas, que con demasiada frecuencia figuran en la categoría de trabajadores pobres y en situación de inseguridad: los trabajadores de la salud y de los servicios de prestación de cuidados, el personal de limpieza, las cajeras y cajeros de supermercados, el personal del transporte, recuerda Gui Ryder en el artículo “¿Nueva normalidad? ¡Una normalidad mejor!”.

 

Después de la crisis de 2008 volvió la antigua normalidad, a pesar de la promesa de que después de «la vacuna contra el virus de los excesos financieros, la economía mundial sería más segura, más justa, y más sostenible’

 

En su opinión, “negar la dignidad a estas y a otros tantos millones de personas, es el símbolo de los errores políticos pasados y de nuestras responsabilidades futuras”. Lo que está en juego no tiene precedentes, asegura, porque además de protegernos del virus y conservar el empleo es la prioridad de la sociedad civil en este tiempo con tres millones de infectados y 217.000 muertos, los responsables políticos deben tomar medidas para dejar atrás la pandemia sin “causar daños irreversibles a la economía”, cuando se calcula la pérdida de 305 millones de puestos de trabajo en el mundo. Por eso, el autor subraya que “lo que hay en juego no tiene precedentes” y, por tanto, apuesta por “una mayor cooperación internacional para dar una respuesta necesariamente global a un reto global”.

Respecto a la ‘nueva normalidad’, el responsable de la OIT recuerda que “lo oímos en la crisis de 2008-2009 cuando nos dijeron que, una vez inoculada la vacuna contra el virus de los excesos financieros, la economía mundial sería más segura, más justa, y más sostenible. Y no fue así. Se restableció la antigua normalidad, castigando duramente a la población más desfavorecida, y dejándola en peor situación”.

Ryder afirma que “esta pandemia ha revelado de la manera más cruel, la extraordinaria precariedad y las injusticias de nuestro mundo laboral. Se trata de la destrucción de los medios de vida de la economía informal –en la que se ganan la vida seis de cada diez trabajadores– la que ha provocado las advertencias de nuestros colegas del Programa Mundial de Alimentos sobre la pandemia de hambre que se avecina. Se trata de los agujeros enormes de los sistemas de protección social, incluso de los países más ricos, que han dejado a millones de persona en situación muy precaria.

 

Retos imposibles de postergar: la transición climática, digital y demográfica

 

Se trata de la falta de garantías de seguridad en el trabajo, que cada año condena a casi tres millones de personas a morir debido al trabajo que realizan. Y se trata de la dinámica incontrolada de la creciente desigualdad que hace que, si en términos médicos, el virus no discrimina entre sus víctimas, en su impacto social y económico, discrimina brutalmente a los más pobres y vulnerables”. Guy Ryder dice que, antes del Covid19, siempre “se supo” que la falta de trabajo decente provocaba “episodios individuales de desesperación silenciosa”, aunque ahora han pasado a ser un “cataclismo social colectivo”.

El futuro del trabajo tiene que resolver “las injusticias que la pandemia ha dejado al descubierto, junto con otros retos permanentes, imposibles de postergar: la transición climática, digital y demográfica. Esto es lo que define ‘una normalidad mejor’ que ha de ser el legado perdurable de la emergencia sanitaria mundial de 2020”.

 

Esta información se basa en el artículo ¿La nueva normalidad? ¿Una mejor normalidad!, de Gui Ryder, director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), publicado en el diario.es el día 1 de mayo de 2020.