Reclamar el presente, pensar en el futuro

Vídeo grabado por Sonia Graell.

Por Agustina Sangüesa

Stephan Hessel (Berlín, octubre 1917-febrero 2013) lanzó el alegato Indignez-vous!  que inspiró a miles de jóvenes en pleno agujero negro de la crisis que volteó el Planeta. Hessel era entonces un activista de 90 años que había luchado en las Fuerzas Francesas Libres durante la Segunda Guerra Mundial; que sufrió la tortura de la Gestapo y la condena en los campos de concentración de Buchenwald y Dora-Mittelbau. Como diplomático participó en la redacción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y fue nombrado Gran Oficial de la Legión de Honor. En 2011, cuando parecía que el mundo se iba a acabar, este judío-alemán insufló aire combativo al movimiento del 15M, en España, y a otras movilizaciones como ¡Democracia Real Ya!

El activista Hessel estaba curtido en la resistencia. Era el maestro idóneo para combatir los sucesos escandalosos de algunas sociedades contemporáneas. Un pragmático que reclamaba un mundo viable. No una quimera. Ni una utopía. Siete años después, ese espíritu de Hessel  parece revivir  en otra multitud, aunque solo algunos reconozcan su fuerza. Esta vez asoma en las movilizaciones de pensionistas que se resisten a aceptar la verdad oficial, esa que anuncia el fin del derecho constitucional a una pensión pública digna.

“Mi abuela hace magia con la pensión, todos lo sabemos”, ha escrito hace poco Nieves en una carta dirigida al ministro Montoro. “Seguiremos manifestándonos cuantas veces sea necesario para solucionar la precariedad en la que nos encontramos”, ha dicho el presidente del Partido de los Pensionistas en Acción, Agustí Soberano, advirtiendo en su misiva que van a “concienciar” a la sociedad para que sepan a quien no votar en las próximas elecciones. Su lema va dedicado a las generaciones que vendrán: “Nuestro presente es vuestro futuro”. El mismo futuro por el que clama la administrativa de Barcelona, Antonia Cedillo: “Señores políticos, pónganse a trabajar por el bien de todo el país”.

Estos Indignaos!  nos están dando muchas lecciones. Hace tiempo que tendieron su mano a los hijos y a los nietos parados. Hace mucho que sujetan el desánimo de tanta gente frustrada. De los jóvenes que se quedan en un país sin demasiadas expectativas. De los que se van a buscarlas a otro lugar desconocido.

Estos manifestantes de más de 70 han cubierto con su pensión –escasa o precaria- las necesidades de muchas familias empobrecidas en nuestro país desarrollado. Son mayores sin miedo, seguros de lo que reclaman y dispuestos a actuar. Como el joven Hessel están curtidos en la lucha y la resistencia. ¡Cuidado con estos mayores que están indignados! Son resistentes que reclaman la dignidad propia y ajena, con la fuerza de quien está conquistando el derecho de los jóvenes a creer en el futuro.

Vídeo grabado por Sonia Graell.

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