“Queremos reformas”, por María Lladró

Buena parte de la sociedad española se pregunta cuál es la causa de la incapacidad política manifiesta para alcanzar acuerdos. Para la economista María Lladró, “el clima de controversia y bloqueo en nuestra clase política es tan dramático que las reformas que necesitamos para reinventar nuestra sociedad no se están produciendo”. La Intransigencia marca el diálogo sin posibles cesiones, acaso manteniendo una imagen “a través de un postureo calculado”. Este ambiente malsano, impropio del juego democrático, se retroalimenta en la dinámica del ojo por ojo que alientan algunos medios de comunicación y también algunos los ciudadanos, advierte en su artículo María Lladró, para recordar que, por fortuna, “la sociedad civil de este país quiere una política de acuerdos”.

 

Por María Lladró

Levanten la mano los que quieren reformas para que las cosas vayan mejor. Somos mayoría. ¡Aprobado! ¿Cómo lo hacemos? El clima de controversia y bloqueo en nuestra clase política es tan dramático que las reformas que necesitamos para reinventar nuestra sociedad no se están produciendo. La lentitud de la justicia, la evolución de la pirámide de edad de la población, la educación, la competencia global, el cambio climático o la pérdida de nuestros científicos, entre otras, son cuestiones que merecen atención urgente.

¿Dónde está el origen de la incapacidad para llegar a acuerdos? Los políticos no quieren dar su brazo a torcer no sea que su gesto sea interpretado como debilidad. Mienten para protegerse cuando se equivocan para no ofrecer argumentos al contrario. Buscan su propio espacio político y empujan hacia un lado y hacia otro como quien acude a un concierto multitudinario y abre espacio con sus brazos para que no lo aplasten. Muestran su fortaleza en forma de intransigencia y mantienen su imagen a través de un postureo calculado.

 

“La sociedad civil de este país quiere una política de acuerdos. Sociedad Civil por el Debate, liderada por Manuel Campo Vidal, sostiene ese pulso, promueve que se hable sobre los asuntos que requieren de grandes mayorías”

 

Los ciudadanos tampoco ayudamos al trabajo en equipo cuando aplaudimos a los nuestros por su capacidad de atacar o de «devolverla bien devuelta». Y así estamos. Sin las reformas que esperamos. Los medios de comunicación tampoco ayudan a que haya entendimiento porque la descalificación es noticia. Además en su afán de informar sacan a la luz los giros de opinión entre lo que un partido o un político decía antes y dice ahora.

Como un arma de doble filo, la hemeroteca ayuda a detectar lo que fue una promesa falsa o a denunciar un giro inédito por intereses inconfesables pero también pone en una situación muy incómoda a quien modifica su postura como fruto del diálogo constructivo con otras fuerzas políticas. ¿Quién quiere estar sometido a tal juicio por trabajar de buena fe? Aunque se hable de dialogo, hasta miles de veces, no hay tertulia televisiva ni sesión del debate de la nación que quiera acabar con un «quizá tenga usted razón». Un diálogo de sordos, una madeja de actitudes a transformar.

La sociedad civil de este país quiere una política de acuerdos. Sociedad Civil por el Debate, liderada por Manuel Campo Vidal, sostiene ese pulso, promueve que se hable sobre los asuntos que requieren de grandes mayorías. Esa apuesta es esencial para que la madeja se desenrede. Una labor urgente para que nuestro país se reinvente en pleno siglo XXI.

María Lladró es economista experta en Marketing.