María Lladró: Más mujeres, diversidad y nuevas ideas que cambiarán el mundo

 

 

La incorporación de más mujeres a las distintas esferas, profesionales, sociales, económicas y también de poder, “puede ser la palanca de un cambio profundo y positivo”. Eso cree la economista María Lladró, convencida de que “si las mujeres quieren cambiar el mundo, lo lograrán”. Para esta empresaria, experta en marketing, la incorporación de la mujer a la sociedad española debe seguir un ritmo creciente y ascendente. Por dignidad, por talento y méritos propios y porque la diversidad es “esencialmente enriquecedora”. Con “Más Mujeres”, María Lladró da la bienvenida a un nuevo tiempo de ‘abanicos rojos’, símbolo que ofrece visibilidad a esa mitad de la población que tanto peso ha tenido, sin reconocimiento, en la transformación del mundo.

 

 

 

Por María Lladró

Abanicos rojos en la gala de los Goya. Incorporación progresiva de mujeres a los consejos de administración. Concepto de paridad en alza. ¿Qué está pasando? Es posible anticipar que si las mujeres quieren cambiar el mundo lo lograrán. La oportunidad no es solo otorgar justa dignidad a las mujeres sino construir una sociedad mejor a través de los valores que ellas pueden imprimir.

Nuestra sociedad necesita más mujeres en puestos de relevancia no solo por paridad, que per se son solo números o pura fachada, sino porque la diversidad es esencialmente enriquecedora. El reto es pasar de la forma al fondo, aprovechando el talento femenino.

Es bueno que haya más mujeres que confíen en sí mismas y defiendan su forma de ser, de pensar, de sentir y de actuar en los negocios y en la sociedad en general. Personas convencidas de que el modelo de sociedad en el que vivimos no las puede coartar, limitar o infravalorar por no ser como el resto de sus colegas masculinos. Las mujeres no están llamadas a ser versiones descafeinadas de los hombres y mucho menos sus clones. Así que tienen que construir su propio espacio y estilo de aportación.

La clave es aprender a poner en práctica esa diversidad de la que tanto se habla, respetando el talento en sus múltiples formas. Debemos avanzar hacia un mundo donde las mujeres en puestos de responsabilidad puedan conmoverse sin ser llamadas ñoñas, puedan disgustarse sin ser llamadas neuróticas y puedan ser firmes sin ser llamadas mandonas.

“La resultante de una adición puede ser una transformación”

No es mi intención pintar una línea entre hombres y mujeres porque la realidad es mucho más rica que todo eso. Tampoco ahondar en estereotipos que no llevan a ninguna parte. El objetivo es sumar, seamos como seamos.

Diversidad es riqueza. La neurociencia ha demostrado que los dos hemisferios cerebrales son igualmente valiosos. El izquierdo prevaleció durante décadas como el hemisferio “superior” y ahora se sabe que lo verdaderamente útil es poder conectar con las funciones de ambos. Se dice incluso que del hemisferio derecho saldrán las nuevas ideas que cambiarán el mundo.

La incorporación de más mujeres puede ser la palanca de un cambio profundo y positivo. La resultante de una adición puede ser una transformación. Un reto para mujeres buenas, inteligentes y valientes que, como el hemisferio derecho del cerebro, saben que son valiosas y necesarias. Esa es la fuerza de la diversidad.

 

María Lladró es economista experta en Marketing.

 

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