Mabel Lozano, la cineasta que reclama una ley integral contra la trata de mujeres en España

 

 

Mabel Lozano estrena en octubre la película El proxeneta. Paso corto, mala leche basada en el testimonio de un mafioso arrepentido que ha cumplido condena de cárcel en Herrera de la Mancha. Pero esta realizadora que hace “política” con sus documentales también trabaja activamente para que se haga una ley integral contra la trata de mujeres para la explotación sexual. Y reclama este instrumento legal que “viste de derechos” a las jóvenes secuestradas y violentadas, para que se cierren los puticlubs que usan las redes y se meta en prisión a los “malos”, a los traficantes de seres humanos, en buena medida, niñas migrantes. La cineasta, que lleva años denunciando un “negocio multimillonario” con más beneficios que el narcotráfico, advierte además que se ha cuadruplicado el consumo de porno entre los adolescentes y que esta tendencia provoca cada vez más acciones de dominio y violencia contra las chicas.

 

Por Agustina Sangüesa

 

¿Mucho lío con la última película?
Voy un poco a marchas forzadas. Acabo de venir de hablar con Pedro Sánchez sobre el borrador de la ley integral contra la trata. Y estoy terminando el largometraje El Proxeneta. Paso corto, mala leche para enviarlo al Festival de San Sebastián. Este documental, basado en mi libro, es un cañón. Yo no tengo que trabajar en política, yo hago política con mis documentales. Y este va a dar mucho que hablar porque es fortísimo y, por desgracia, real. Tiene un narrador excepcional porque es uno de los grandes proxenetas españoles, que ha sido condenado, sentenciado y cumplido condena en la cárcel de Herrera de la Mancha, con lo cual su historia tiene rigores de ley. He tardado mucho en tener la confianza de otra gente para abordar estos temas, pero ahora cuento con el apoyo de teles, fundaciones y asociaciones y cada vez recorro el camino mejor acompañada.

¿Cómo ha ido el encuentro con Pedro Sánchez?
Eso lo vamos a dejar hasta que salga el borrador. Creo que el PSOE está empezando a hacer muy bien los deberes, porque acaba de sacar unas ordenanzas nuevas en Madrid que son punitivas con el demandante, con el putero. Y también está luchando para conseguir esa ley integral contra la trata que protegería y vestiría de derechos a las mujeres. Pero para mí, que soy una inconformista, esa ley tiene además que castigar a los malos y meterlos en la cárcel. Después de desarticular una red y sacar a no sé cuantas mujeres explotadas, vejadas y tratadas como carne, hay que cerrar ese club y el malo, el esclavista tiene que ir a la cárcel porque si no es así, hacer proxenetismo sale muy barato.

“Tenemos que educar porque estamos viendo que hay una involución en los chavales jóvenes, que han cuadruplicado el consumo de porno”

 

¿Se toman medidas insuficientes?
¿Cómo es posible que en España se desarticulen redes todas las semanas y que los burdeles sigan abiertos? ¡No puede ser! Es importante que en nuestro Código Penal estén condenadas y tipificadas todas las caras del proxenetismo, incluido el proxenetismo consentido, porque es la única manera de castigar a los culpables, a los que de verdad se están haciendo multimillonarios con la venta de los cuerpos de las mujeres. Las leyes tienen que estar muy vivas porque la ciudadanía y la sociedad cambian, tienen que estar con lo que ocurre en la calle. Ahora mismo hay un segundo plan contra la trata, pero necesitamos una ley integral.

¿Las mafias del narcotráfico mantienen vínculos con redes de trata?
No, no se mezclan porque entonces sí entran en un puticlub y encuentran droga lo cierran, lo que demuestra que las leyes contra el narcotráfico son mucho más severas que las leyes contra la trata de seres humanos. Es así en el mundo entero.

 

¿Somos conscientes de que tenemos un grave problema?
La trata no es problema, es un delito que contempla nuestro Código Penal desde 2010, que vulnera todos los derechos humanos. Un negocio multimillonario que ya está por delante del narcotráfico. Es un delito gravísimo que normalizamos y con el que convivimos.

¿Convivimos?
La prostitución en nuestro país está muy normalizada, la gente dice que el toro es el símbolo de las carreteras españolas, pero el símbolo es el puticlub. Hay cientos de cárceles de neón.

¿Son cárceles de prostitución y de trata?
La prostitución y la trata van de la mano hoy en día en España y, normalmente, tiene rostro de de mujer y de niña migrante, explotadas salvajemente por las redes y, por supuesto, consumidas con la mayor naturalidad por muchos de los hombres que nos rodean: hermanos, primos, amigos, maridos… Porque el demandante de sexo de pago no es un extraterrestre: son nuestros hombres.

 

Algo está cambiando en esa sociedad patriarcal, al menos, hay señales muy potentes como la movilización feminista del 8M. ¿Qué papel tiene que jugar la sociedad civil?
El origen de estos delitos está en esa sociedad tan machista y tan patriarcal. Además, el machismo y el patriarcado no están solo en la cabeza de los hombres, a veces también en algunas mujeres bien aleccionadas por el patriarcado. Por eso hay que ir a la raíz y educar. El 8 de Marzo marcó, efectivamente, un antes y un después que ya no tiene marcha atrás. Ese compromiso de la ciudadanía, al final, es un tirón de orejas a todos y, desde luego, a legisladores y políticos. Creo que ese es el sentimiento que les hemos transmitido.

¿Las protestas masivas por la sentencia de La Manada han sido determinantes?
La sentencia de La Manada es profundamente injusta, de un lado, da alas a los agresores porque el coste es mínimo y, de otro, les dice a las chicas que mueran en el intento o que callen para toda la vida, porque si denuncian van a ser revictimizadas y cuestionadas. Todo eso ya no va a volver a ocurrir debido al movimiento imparable, desde la cultura, que han realizado las actrices norteamericanas, haciendo uso de su enorme altavoz.

¿Esa sentencia nos deja ver parte del lado oscuro que sigue habiendo en la violencia de género?
Cualquier persona ha visto en esta sentencia un descalabro total de la justicia. Lo que estamos viendo es la laxitud de las leyes en todo lo relativo a la violencia contra las mujeres. Hablamos de unos magistrados con unas formas demasiado conservadoras y creo que habría que formar a la judicatura en temas de violencia de género. Hay que formar a los jueces contra la violencia sexual porque no están formados. Cualquier persona ha visto en esta sentencia un descalabro total de la justicia.

¿Hace falta actuar desde la educación?
Tenemos que educar porque estamos viendo que hay una involución en los chavales jóvenes, que han cuadruplicado el consumo de porno, porque son nativos digitales y eso está ahí. Los adolescentes han dado un paso atrás porque reproducen todos los roles de sumisión y de violencia hacia las chicas que refleja el porno. Por eso, en buena medida, ahora son más machistas, más controladores y las chicas no reaccionan. Hoy he leído que se empieza a usar burundanga para anestesiar a las víctimas. ¿Es increíble que en este país un chaval pueda estar pensando en una cosa así?

¿Qué se puede hacer?
Lo que hay que hacer es educar a esos chavales en el entorno familiar, porque en los colegios les enseñan matemáticas y lengua pero no les hablan nada de todo eso. Al final, esa responsabilidad es de los educadores, que somos los padres de los menores.

 

“¡La política es absolutamente imprescindible!”

 

¿Los medios tienen que reflexionar sobre su papel en la educación?
La cultura y el medio audiovisual son herramientas muy potentes porque inciden en el imaginario colectivo. Las televisiones tienen una responsabilidad clarísima porque, a través de lo que proyectan, pueden educar o no a las nuevas generaciones. La televisión y el cine de entretenimiento son maravillosos, pero también tiene que haber una oferta de programas para educar en el respeto y los valores. Necesitamos una televisión comprometida con lo real, porque la trata está en la calle, en las plazas y en los puticlubs de toda España. Y hay que contarlo sin hacer pornografía del sufrimiento, sin caer en el amarillismo que, al final, anestesia y hace pensar que vale todo. ¡Y no vale todo!

¿Qué te parece el movimiento de mujeres profesionales que reclama una televisión pública de calidad, sin censura?
Estos movimientos son maravillosos porque salimos ganando todos, me parece valiente y comprometido. Las apoyo cien por cien o ¿tú no lo haces? Las mujeres periodistas habéis tenido un papel relevante en el 8M. Aunque parece convulso, es un momento maravilloso del que hay que sacar cosas buenas y no dejar que se pare porque es bueno para hombres y para mujeres, para todos.

Se refieres al 8M
Y al movimiento de las mujeres contra una censura que representa una regresión y una involución. Parece que estamos hablando de la censura en la época de Franco y estamos en el siglo XXI. Pone los pelos de punta que se destape aún todo eso.

Dice que hace política con sus documentales ¿Hace falta que este país retome el pulso político, que entendamos todos que la política es fundamental?
¡La política es absolutamente imprescindible! ¿Cómo se cambia la sentencia de La Manada? ¡Pues a través de la política! En mi anterior documental, Tribus de la inquisición (nominado a los Goya, Bolivia-España, 2016), abordé los linchamientos en la zona del narcotráfico y conté como Evo Morales y su partido miraban para otro lado. Llevo ya muchos años haciendo política con mis documentales. Finalmente, ¿cómo cambiamos esta laxitud de las leyes contra la violencia sexual y con los proxenetas? Pues a través de la política. Los magistrados cumplen las leyes que tienen que hacer y modificar los políticos.