“Las empresas que se han ido de Cataluña no volverán”, advierte el presidente de la Cámara de Comercio de España

 

 

“No entiendo que haya empresarios que pidan la independencia”

 

“Solo vuelven las ‘oscuras golondrinas’, las empresas que se han ido de Cataluña no volverán”, ha dicho hoy en Madrid el presidente de la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet, en el Forbes Summit “Reinventing Spain”, precisando que, al menos, esa vuelta no es de esperar a corto plazo y que la salida de más de 1.300 compañías representa “una pérdida de competitividad”, aunque no salgan fuera los elementos de producción. A la pregunta de la comisaria del Forbes Summit, Gloria Lomana, sobre la imposibilidad de trasladar las viñas de Freixenet que llevan cien años en suelo catalán, Bonet anunció que la próxima semana propondrá la posible salida en el Consejo de la empresa de cava, “algo, que como catalán, me duele más de lo que imaginan”. El problema, ha señalado, es que “no sólo se está creando un lucro cesante, sino que se está generando un daño emergente”. Pese a la gravedad de la situación, José Luis Bonet, también presidente del Foro de las Marcas Renombradas, cree que no va a pasar “nada” porque “no va a haber independencia; si la hubiese seriamos una multinacional española en Cataluña”.

Para el empresario José Luis Bonet, que ha respondido con extraordinaria claridad todas las preguntas acerca del conflicto secesionista aunque venía a hablar de “Cómo convertir las pymes en grandes empresas”, “la situación en Cataluña es preocupante porque está partida, fracturada social y empresarialmente”. Las empresas y los bancos se marchan en “reacción al sometimiento que los políticos catalanes han hecho de la economía y los empresarios”.
“No entiendo que haya empresarios que pidan la independencia”, ha añadido, “yo los respeto, pero es un disparate pedir la independencia porque supone la salida inmediata de la Unión Europea, en un mundo global como el nuestro”. En su opinión, esa decisión llevará a muchas empresas “a desaparecer en muy poco tiempo”.

“Ha empezado el daño emergente y esto es muy grave”

Tras lamentar “ese silencio que hay entre conciudadanos” y admitir que muchos empresarios no le hablan porque “me entienden como irreductible”, Bonet advirtió que “en breve van a entender” el daño que está causando este conflicto porque “en Cataluña ha empezado el daño emergente y esto es muy grave”
El líder de Freixenet, “una empresa familiar catalana y, por tanto, española”, ha acusado a los dirigentes separatistas de perjudicar el ciclo positivo de nuestra economía con planteamientos frívolos como el de asegurar que ni bancos ni empresas se irían de Cataluña. “Han salido en tromba”, ha dicho “y eso es malo para España, para Europa y, sobre toso, para Cataluña”. En su opinión, “se tienen que hacer todos los esfuerzos” para encontrar soluciones, pero “tiene que hacerse dentro del orden constitucional y del Estado de Derecho”.
Tras declarar su respeto por las decisiones de los empresarios independentistas, el presidente del Foro de las Marcas Renombradas ha mostrado su preocupación por “la inestabilidad política y social” que está perjudicando a la economía y provocando “un gran desgarro”. “Hay que proteger a los trabajadores y ponerlos a resguardo”, ha asegurado tras reprochar a los empresarios secesionistas no haber cumplido más con “la obligación moral de hablar a sus trabajadores; esto no se ha hecho lo suficiente”.

“La situación es preocupante porque Cataluña está partida, fracturada social y empresarialmente”

“Las empresas se marchan en “reacción al sometimiento que los políticos catalanes han hecho de la economía y los empresarios”

“Ahora vuelve el movimiento del boicot”, ha reconocido José Luis Bonet, tras recordar que ya vivió un “lamentable” boicot en 2004, cuando un dirigente de ERC hizo unas desafortunadas declaraciones sobre las Olimpiadas en Madrid, que costó a varias empresas perder su posición nacional”. “Al cava no le afectó tanto porque es un producto más diferenciado, pero hubo vinos tranquilos (catalanes) que perdieron su posición”, ha reconocido Bonet esperanzado en que se ejerzan “contraboicots” que compensen las cosas.
Respecto a los retos de las pymes para convertirse en grandes empresas, el empresario dijo que “lo esencial y determinante es el empresario y el sentido empresarial”. “Si el empresario está determinado, salta la barrera y lleva adelante el proyecto”, ha señalado tras indicar que “la política puede ayudar quitando barreras”.
“Hay que innovar, pero no sólo en tecnología, sino también en técnicas empresariales. Cuando salimos en los años 80, al salir los primeros, ocupamos un hueco del mercado por esa valentía”, ha asegurado el presidente de Freixenet, que vende 185 millones de botellas de cava al año.
Bonet ha recordado a las pymes que las cámaras de comercio están para ayudarlas, sobre todo, mediante fondos europeos que se distribuyen también a través de Icex, de patronales: “Hablamos de 430 millones de euros que apoyan la internacionalización y la competitividad de nuestras empresas”. “Los próximos diez años son la clave para salir ahora y que España dé otro salto pero hay que hacer que las empresas salgan con más garantías, menos riesgo y más ayudas. No es fácil pero es posible”, ha manifestado José Luis Bonet.