La transición energética necesita consumidores inteligentes y normas estables, según Círculo de Empresarios

 

 

La transición energética y la descarbonización supone un «proceso de extraordinaria transformación» y «una fuente de oportunidades» para impulsar inversiones, innovación, creación de empleo, crecimiento y bienestar. Este es el mensaje lanzado por el Círculo de Empresarios, con la publicación del documento «Transición energética para un futuro sostenible: retos y oportunidades», que contiene aportaciones «útiles» para la puesta en marcha de las 30 líneas de acción prioritarias que se derivan de la Declaración de Emergencia Climática y Ambiental de España efectuada por el Gobierno.

 

 El presidente del Círculo de Empresarios, John de Zulueta, en la presentación del documento con la responsable del Grupo de Energía y Medio Ambiente, Teresa Rasero, que preside Air Liquide España

«La futura Ley de Cambio Climático y Transición Energética debe garantizar la buena gobernanza y colaboración institucional, estabilidad y seguridad regulatoria, transparencia y competitividad, eficiencia fiscal y fomento de la innovación tecnológica»

 

El Círculo considera que se debe desarrollar un marco regulatorio que combine estabilidad y visión a largo plazo con un diseño institucional que garantice el respeto a unos criterios técnicos y económicos independientes del ciclo político. Propone diseñar una fiscalidad energética y medioambiental alineada con las políticas y directivas europeas cuyo objetivo no sea meramente recaudatorio, sino el de impulsar la competitividad, la sostenibilidad, la innovación, la inversión y el empleo de la economía española. Para ello debe fomentar la eficiencia energética y la reducción de emisiones y promover una transición competitiva y justa.

 

«La transición energética necesita un consumidor inteligente y un marco energético coherente»

 

Otro aspecto importante para el Círculo es el fomento de la innovación, las inversiones en I+D y el emprendimiento empresarial en sectores claves y en nuevas tecnologías siempre bajo el principio general de neutralidad tecnológica y con una clara vocación de impulsar la competitividad y el desarrollo tecnológico de la economía española.

Entre otras cuestiones se propone avanzar en el desarrollo de proyectos de interconexiones eléctricas y de gas, así como en medidas de eficiencia energética, todas ellas sujetas a un análisis coste-beneficio. También acelerar el desarrollo de la infraestructura de recarga de vehículos de combustible alternativo e impulsar proyectos de captación de CO2.

 

Más de la mitad de las viviendas en España son anteriores a 1980. Para cumplir los objetivos 2030, cada año, unos cien mil edificios y viviendas deben reducir reducir su consumo energético entre el 30 y el 40%

 

En el sistema eléctrico, el informe de Círculo de Empresarios sugiere promover un mix de generación eléctrica que garantice la seguridad del suministro, la previsibilidad de los precios y su competitividad. Esta entidad cree que para lograr una transición energética equilibrada y competitiva es necesaria una estrategia de país consensuada, con visión de largo plazo y neutral desde el punto de vista tecnológico.

Para ello, la futura Ley de Cambio Climático y Transición Energética debe garantizar los principios de buena gobernanza y colaboración institucional, estabilidad y seguridad regulatoria, transparencia y competitividad, eficiencia fiscal y fomento de la innovación tecnológica. Es clave la cooperación entre todos los ámbitos implicados (político, institucional, empresarial, inversor y social) para establecer un marco regulatorio estable y una hoja de ruta que transmitan seguridad y previsibilidad, elementos esenciales para fortalecer la competitividad, la innovación y el crecimiento sostenible de la economía española.

Más Información…