La muerte del ‘mantero’ Mame desata las protestas de la comunidad de inmigrantes subsaharianos

 

 

 

Mame Mbaye quería volver a Pire Goureye, una pequeña población rural al oeste de Senegal, centro de una de las primeras universidades islámicas de África. Emigró en 2006, ignorante de que este viaje le alejaría para siempre de sus padres. Un cayuco le dejó, con 23 años, en España, donde ha muerto ca los 35 y sin papeles, con el deseo incumplido de volver a Senegal. Mame trabajaba de mantero. Como esos chicos que llenan de mercancía las ciudades de nuestro mundo desarrollado. También su mirada era inquieta, de un lado al otro, siempre dispuesta a emprender la huida. Las manos listas para tirar deprisa de una cuerda e izar la vela de su atlética clandestinidad. “Creo que nadie quiere ser mantero, pero él se quejaba mucho. No quería hacerlo más”, dice Cheika, uno de sus compañeros de piso en el barrio madrileño de Lavapiés.

El jueves 15 de marzo, un joven senegalés cayó fulminado de un ataque al corazón. Su muerte desató una oleada de protestas. Se manifestaron asociaciones de inmigrantes, vecinos y algunos grupos radicales. En menos de 48 horas la versión de los hechos estaba llena de contradicciones, en un cruce de desmentidos y acusaciones entre responsables del Ayuntamiento, de la Policía Municipal, de asociaciones de inmigrantes y de vecinos del barrio madrileño y de políticos poco cautos. Es difícil saber la verdad de lo ocurrido. El Ayuntamiento de Madrid negó que la muerte de Mame se produjera después de una persecución de agentes municipales, aunque todo apunta a que se realizó una operación municipal contra manteros en el centro de Madrid.

La alcaldesa de Madrid, Manuel Carmena, se encontraba de visita en París, el Ayuntamiento tardó en reaccionar y la crisis municipal no tardó en hacerse visible. El concejal de Economía y de Centro, Jorge García Castaño, culpó al sistema capitalista como responsable de la muerte de Mbaye, en la misma mesa desde la que su homólogo de Seguridad, Javier Barbero, liberó de responsabilidad a los agentes. Luca Costantini señala también en El País que la formación Ganemos, tras lanzar un comunicado reclamando “buscar la verdad”, rechazó la tesis oficial sobre la muerte del senegalés. Los anticapitalistas cargaron sus críticas contra el protocolo del Consistorio contra los manteros, efectivo desde 2016, cuando ya gobernaba el autodenominado Ayuntamiento del cambio”, dice el periodista.

Según desvela el atestado policial sobre el mantero fallecido, publicado este sábado por El Mundo,“Mame se encontraba mal antes de morir” y no era perseguido por ningún agente. «Se ha desplomado en medio de la calle», ha declarado en el documento policial Mame Tierno Seye, amigo del fallecido: «Me encontré con Mame y al preguntarle qué tal estaba me dijo que se encontraba mal por lo que le he ido acompañando a su casa: “Ha empezado a echar espuma por la boca y se han acercado seis personas para ayudar».

Muchos inmigrantes subsaharianos cuentan que comparten cama en casas de menos de 50 metros cuadrados, que no se despegan del continuo temor a los policías, que suelen pararlos para ver si llevan drogas o pedirles unos papeles que “las leyes” les impiden conseguir, informa Juan Ruiz Sierra en elPeriódico. «Todo este hartazgo estalló primero el jueves por la noche, dejando un rastro de barricadas, contenedores y cajeros incendiados. Y continuó este viernes, sobre todo en la plaza de Nelson Mandela, donde los amigos del fallecido recibieron al mediodía al cónsul de Senegal en Madrid, Mouctar Belal, al grito de “¡sinvergüenza!”. Belal llegó en coche oficial más de 20 horas después de la muerte de Mbage. En ese momento, la policía volvió a cargar contra centenares de personas para sacar del barrio al cónsul refugiado en el bar Baobad.

A la espera de los resultados de la investigación oficial, se impone una reflexión sobre nuestra realidad migratoria. En palabras de la directora de Hora 25 (Cadena Ser), Ángels Barceló, “tenemos un problema en este país”, que es “el cuento de la integración”, porque “no es cierto” que aquí haya menos conflicto que en otros países. “No tener papeles es estar excluído, es vivir con el miedo en el cuerpo, imagines, casi 14 años viviendo con ese miedo”, afirma la periodista en un editorial sobre la muerte del mantero Mame.

El portavoz municipal del PP en el Ayuntamiento de Madrid, José Luis Martínez Almeida, acusó el viernes de «sembrar el caldo de cultivo» de los incidentes a la formación Ahora Madrid. En su opinión, los mensajes en redes sociales sobre la muerte de Mame Mbaye «alentaron en cierta manera» los disturbios. Almeida también reprochó al equipo de Gobierno que no saliera en apoyo de la Policía Municipal.

El dirigente de Podemos, Pablo Iglesias, pidió que se investiguen las circunstancias de la muerte de Mbaye porque es «triste y lamentable» que el inmigrante senegalés «haya tenido que morir por ganarse la vida» y “dar de comer a su familia”, con la venta ambulante, aún admitiendo que «efectivamente la venta ambulante pueda ser ilegal».

También el dirigente socialista Pedro Sánchez pidió “explicaciones inmediatas” al Ministerio del Interior y al Ayuntamiento de Madrid, manifestando en Twitter que «desde el PSOE sentimos enormemente la muerte de Mame Mbaye Ndiaye y enviamos un fuerte abrazo a su familia y amigos».

Antes de “pedir responsabilidades”, el coordinador general de Izquierda Unida, Alberto Garzón, se remitió a los resultados de la investigación para “conocer las causas”. Pero señaló que “es irresponsable”, desde un punto de vista ético y humanista, la presunta persecución y carga de la Policía Municipal contra manteros.

Mame Mbaye nunca fue un ciudadano legal, con todos los derechos, ni tampoco pudo dejar de ser mantero. Ha vivido en España la mitad de su vida, sin sueños cumplidos. A los 35 años, ha muerto un mantero de Senegal en Lavapiés.
Puede resultar paradójico, o tal vez esperanzador, decir en este momento que un informe del Fondo Monetario Internacional acaba de supeditar la supervivencia de las pensiones  en España a la llegada de más de cinco millones de inmigrantes. Es preciso hacer justicia.

Ver Más…
https://elpais.com/ccaa/2018/03/16/madrid/1521214989_385735.html
http://www.elmundo.es/madrid/2018/03/16/5aabf3c6e2704eab1f8b45f9.html